El equipo de béisbol israelí sueña en grande

El pasatiempo preferido de los estadounidenses no logró imponerse entre los israelíes, pero gracias a una campaña de divulgación creativa para profesionales judío-estadounidenses el equipo nacional de Israel logró metas impensadas.

Cuando era un niño loco por el béisbol que crecía en Miami, Danny Valencia soñaba con jugar en las Grandes Ligas. La idea de ir a los Juegos Olímpicos, para un país extranjero, nunca cruzó por su mente.

Después de nueve años y casi 100 jonrones en las grandes ligas, ése será el siguiente paso para Valencia, de 35 años, quien recientemente se convirtió en ciudadano israelí gracias a su carácter judío y ahora es el jugador estrella en la improbable carrera del seleccionado israelí hacia los Juegos de Tokio.

El béisbol regresará a los Juegos Olímpicos después de haber sido eliminado para las ediciones de 2012 y 2016, e Israel es uno de los seis equipos que compiten por las tres medallas.

«Es genial participar de los Juegos Olímpicos» le comentó a Associated Press en un evento del equipo en Tel Aviv. «Significó mucho para mi madre, que es judía practicante y muy pro-Israel. Hacer esto, especialmente al final de mi carrera, es como la guinda del pastel.»

El presidente Reuven Rivlin con el equipo israelí de béisbol (Ynet)

Es hecho es aún más importante y difícil de creer para la pequeña comunidad de béisbol en Israel, compuesta principalmente por inmigrantes estadounidenses, y que ha languidecido durante décadas en el desierto deportivo del país.

Israel tiene cero tradición en este tradicional deporte estadounidense, a tal punto que los lugareños lo ridiculizan en gran medida como un pasatiempo arcano y aburrido. El fútbol y el baloncesto reinan, mientras que el béisbol, popular desde hace mucho tiempo entre los judíos estadounidenses, no ha logrado ponerse al día con los rudos israelíes nativos que se han aficionado más a la estrategia y al duro golpe del fútbol americano.

Tan sólo alrededor de 1.000 niños practican béisbol en Israel y existe solo un campo reglamentario.

El presidente Reuven Rivlin con el equipo israelí de béisbol (Ynet)

En 2007, un grupo de estadounidenses creó la Liga de Béisbol de Israel, una liga semiprofesional compuesta casi en su totalidad por jugadores extranjeros que generaron poco interés y se retiraron luego de sólo una temporada.

Pero gracias a una campaña de divulgación creativa, el equipo nacional de Israel ha alcanzado alturas impensables.

Comenzó cuando Israel presentó un equipo para el clasificatorio al Mundial de Béisbol 2013, que fue superado por el futuro manager de los Tigres de Detroit, Brad Ausmus, e incluyó al ex estrella Shawn Green. En 2017, Israel participó por primera vez de un torneo de exhibición, superando a Corea del Sur y Taiwán en el camino hacia un sorprendente sexto lugar.

Incluso eso no fue nada en comparación con la sensación de noquear a los tres mejores equipos europeos antes de derrotar a Sudáfrica 11-1 en septiembre para ganar el puesto olímpico otorgado a Europa/África y convertirse en el primer clasificado después del anfitrión Japón. México y Corea del Sur, que ganó el oro olímpico en 2008, también se han clasificado.

Es un logro que Gili Lustig, el director ejecutivo del Comité Olímpico de Israel, calificó como «increíble».

«Es importante aprovechar la participación para hacer crecer el béisbol en Israel» sostuvo. «No tengo dudas de que nos representarán bien».

El béisbol es uno de los cinco deportes que se agregaron a los Juegos Olímpicos de Verano 2020. No volverá a París en 2024, pero parece probable que regrese nuevamente para Los Ángeles 2028.

El presidente Reuven Rivlin con el equipo israelí de béisbol (Ynet)

Los Juegos Olímpicos requieren que sus participantes sean ciudadanos de pleno derecho de los países que representan. Israel otorga la ciudadanía a cualquier persona con al menos un abuelo judío, y en los últimos meses los jugadores han pasado por el proceso, proporcionando certificados de matrimonio, cartas de rabinos y otras pruebas de su judaísmo.

Una vez en Israel, se han enfrentado a un desafío aún mayor para atraer el interés entre un público escéptico que no podía distinguir la diferencia entre un ponche y una base robada. Incluso el presidente israelí, Reuven Rivlin, ofreció sus saludos con una advertencia mientras se reunía con el equipo durante su actual visita promocional de una semana a Tierra Santa.

«No es un secreto que prefiero el fútbol, ​​pero no se puede ignorar su emocionante logro», expresó Rivlin en su residencia de Jerusalem.

El entrenador en jefe del equipo de Israel, Eric Holtz, manifestó que su misión principal era «inculcar nuestro amor y pasión a los niños de cinco y seis años en todo el país y mostrarles que éste es un gran deporte».

En cuanto a los Juegos Olímpicos, señaló que Israel no será un favorito, como de costumbre, pero aún tenía un 50% de posibilidades teóricas de ganar una medalla.

«Nadie nos dio una oportunidad… y sorprendimos al mundo», sostuvo Holtz sobre el proceso de calificación. «Es una oportunidad única en la vida y nosotros como equipo no podríamos estar más orgullosos de representar a Israel», sentenció.

Fuente: Ynet Español