En cinco años, un páncreas artificial israelí podría curar la diabetes

El micro-órgano desarrollado por Betalin Therapeutics se está acercando a la etapa de ensayos clínicos en humanos. Si funciona como se espera, sería una revolución.

Betalin Therapeutics de Israel desarrolla un páncreas artificial. Foto cortesía

La emergente compañía Betalin Therapeutics de Israel anunció que ha comenzado el proceso de solicitud de ensayos clínicos de su revolucionario páncreas artificial.

El micro-páncreas de ingeniería (EMP por sus siglas en inglés) de Betalin tiene como objetivo liberar a los pacientes que padecen los tipos más graves de diabetes del monitoreo constante de los niveles de azúcar en la sangre y las inyecciones de insulina. Alrededor de 160 millones de personas en todo el mundo dependen de esta hormona para sobrevivir.

El camino hacia la creación de un páncreas artificial hecho en Israel tiene un largo camino por recorrer. Cuando ISRAEL21c en español informó por primera vez sobre la actividad de Betalin en 2016, la compañía acababa de ser creada sobre la base de una investigación en el laboratorio del profesor Eduardo Mitrani, que todavía forma parte del consejo asesor científico de la compañía en la Universidad Hebrea de Jerusalén.

En la diabetes tipo 1, las células productoras de insulina en el páncreas no funcionan correctamente. Los médicos han tratado de implantar pacientes con islotes de células beta extraídas del páncreas de un donante. Desafortunadamente, las células implantadas no sobreviven por mucho tiempo, incluso con la estimulación de medicamentos inmunosupresores.

La mitad de todos los pacientes trasplantados reciben inyecciones de insulina nuevamente un año después y el 90 por ciento regresa a la dependencia hormonal externa en los siguientes cinco años.

La tasa de recaída es muy alta porque las células beta no están diseñadas de forma natural para sobrevivir por sí mismas en el cuerpo.

Nikolai Kunicher, director ejecutivo de Betalin Therapeutics. Foto cortesía

«Estas células deben estar rodeadas por algún tipo de tejido de soporte, lo que llamamos un andamio», explicó el director ejecutivo de Betalin, Nikolai Kunicher, a ISRAEL21c. Agregó que: “Los andamios imitan el entorno natural al que están acostumbradas las células dentro del cuerpo. Les ayuda a funcionar mejor y vivir más tiempo.”

El EMP es el «andamio» de Betalin. Con un diámetro de siete milímetros y un grosor de 300 micras, el dispositivo está compuesto por tejido pulmonar de un cerdo y células beta secretoras de insulina, ya sea de un donante o creadas en el laboratorio.

El EMP no inicia un páncreas que funciona mal sino que en realidad lo reemplaza. «El páncreas artificial detecta el nivel de glucosa del cuerpo y las células beta secretan la cantidad óptima de insulina», dijo Kunicher, quien tiene un doctorado en microbiología.

¿Cómo será el proceso de implantación en humanos?

Para comenzar, el EMP se implanta debajo de la piel – generalmente en la pierna – y solo se usa anestesia local. Luego, el dispositivo se adhiere rápidamente al sistema vascular. Todo el proceso toma, generalmente, menos de una hora.

Betalin calcula un precio de alrededor de $ 50,000 por implante, aunque el seguro médico debería cubrir la mayor parte del gasto: «El costo de las complicaciones relacionadas con la diabetes y el precio de la insulina son tan altos que el Gobierno y las compañías de seguros aceptarán», dijo Kunicher.

Se espera que el mercado mundial de diabetes tipo 1 tenga un valor de $ 25 mil millones para el 2024. La Organización Mundial de la Salud estima que casi 500 millones de personas en todo el mundo sufren de diabetes tipo 1 o tipo 2, lo que significa alrededor del 8.8% de la población adulta. La diabetes duplica el riesgo de muerte prematura.

Para Betalin Therapeutics, la parte difícil es conseguir suficientes células beta para llenar un EMP. Actualmente, la única forma de obtener ese tipo de células humanas es de un cadáver. Se necesitan hasta tres donantes por cada paciente, para así suministrar los 400,000 a 500,000 islotes requeridos por infusión.

Eso ha llevado a la creación de un nicho de tecnología médica para las empresas que crean células beta en el laboratorio. En septiembre, por ejemplo, Vertex Pharmaceuticals pagó $ 950 millones para adquirir Semma Therapeutics, con sede en Boston, una compañía que obtiene los islotes de células beta de las células madre humanas.

Según Kunicher, Betalin puede usar células beta de terceros como Semma, pero la compañía también está trabajando para producir las suyas.

En este sentido, Betalin recientemente recibió una donación de colaboración binacional de la Autoridad de Innovación de Israel y el Gobierno de Italia para trabajar con el experto en células beta e investigador de trasplantes, el profesor Lorenzo Piemonti.

Los pacientes con diabetes tendrán que esperar unos años antes de que la tecnología se pruebe por completo. Hasta ahora, Betalin solo ha realizado pruebas con ratones.

Kunicher explicó que tomará otro año y gastos de cinco millones de dólares adicionales hasta que la compañía esté en el proceso de completar todo el trabajo regulatorio requerido para comenzar las pruebas en humanos. Betalin ha establecido colaboraciones de pruebas internacionales con clínicas en Alemania, Inglaterra, Estados Unidos, Italia y China.

Si todo va bien, pasarían otros cinco años antes de que el EMP llegue al mercado.

Los laboratorios de Betalin se encuentran en el Bioparque de Jerusalén, en el campus del Centro Médico de la Universidad Hadassah. Ahí, donde se albergan las esperanzas de millones de diabéticos en todo el mundo.

Fuente: Israel 21c

Traducción: Consulado General H. de Israel en Guayaquil