Inauguran en medio del desierto en Israel una planta termosolar que generará electricidad para 70.000 hogares

Foto: Michael.vainshtein [CC BY-SA 4.0 (https://creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0)]

Este jueves se inauguró oficialmente en medio del desierto del Neguev en Israel la planta de energía termosolar Ashalim.

La planta, que cuenta con la torre solar más alta del mundo, generará electricidad limpia para 70.000 casas, lo que equivale a cerca del 1% de la energía del país.

La página web del proyecto asegura que la energía generada ayudará a reducir en 245.000 toneladas anuales la emisión de dióxido de carbono en el país, lo que equivale a retirar de las vías unos 50.000 vehículos.

De esta forma, Israel avanza en su objetivo de que al menos el 10% de la energía del país sea generada de fuentes renovables para el año 2020.

La planta tiene una extensión de 390 hectáreas y durante la construcción llegó a tener más de 1.000 empleados, con un 34% de los trabajadores provenientes de la comunidad beduina.

En la ceremonia de inauguración participó el ministro de Energía, Yuval Steinitz, que aseguró que desde su llegada al cargo ha «actuado a través de todos los medios para incrementar el volumen de energía renovable» y aseguró que la inauguración de Ashalim es un paso significativo en este esfuerzo.

Este mismo año, el ministerio de Energía de Israel anunció el lanzamiento de una campaña para promover la instalación de paneles solares en los techos de las casas y edificios en Israel.

Como parte del proyecto, la Autoridad Eléctrica propone a los ciudadanos que quien instale paneles solares en sus techos, podrá ganar dinero por la producción de energía. La energía generada podrá ser utilizada para pagar la propia cuenta eléctrica e incluso si el consumo eléctrico personal es menor a la cantidad de energía generada, la compañía eléctrica se compromete a comprar todo el sobrante.

Para incentivar a los ciudadanos a formar parte de este proyecto, el gobierno israelí aprobó legislaciones que facilitan enormemente el proceso: no se necesita ningún permiso de construcción para instalar paneles solares, no hay necesidad de reportar las ganancias generadas a las autoridades impositivas y la autoridad eléctrica garantiza que pagará a quien instale paneles solares por lo menos por los próximos 25 años.

En Israel cerca del 85% de los edificios residenciales y casas cuentan ya con sistemas solares para calentar el agua. Sin embargo, la producción de energía solar es bastante reducida.

 

Fuente: Aurora Digital