Manuscritos y dibujos de Kafka, hechos a mano y nunca antes vistos, fueron presentados en Jerusalén

La presentación en la Biblioteca Nacional fue vista como el capítulo final de una larga batalla por el legado del escritor; los textos incluyen un artículo en hebreo sobre una huelga de maestros de Jerusalén en 1922.

El experto en archivos de la Biblioteca Nacional y curador de la Colección de Humanidades Stefan Litt muestra dibujos del novelista Franz Kafka, durante una conferencia de prensa en la Biblioteca Nacional de Israel en Jerusalén, el 7 de agosto de 2019. Cientos de cartas, manuscritos, diarios, cuadernos, bocetos y más, hechos a mano por Brod y Kafka, han sido transferidos a la Biblioteca Nacional de Israel, siguiendo órdenes de tribunales israelíes y suizos de abrir bóvedas en Zúrich, que habían almacenado los materiales durante décadas. Estos materiales, parte de la herencia literaria de Max Brod, ahora han sido devueltos a Israel y han llegado a la Biblioteca Nacional de Jerusalén, de acuerdo con los deseos de Brod. (Menahem Kahana / AFP)

Manuscritos y dibujos de Franz Kafka, hechos a mano y nunca antes vistos, fueron presentaron en Jerusalén el miércoles, en lo que parece ser el último capítulo de una larga y ardua batalla por el legado del famoso escritor judío.

La mayoría de los textos revelados al público por primera vez en la Biblioteca Nacional de Israel, que incluyen escritos en hebreo nunca antes vistos, han sido publicados y, por lo tanto, no tienen una gran importancia literaria. Sin embargo, permitirán a los investigadores un análisis más detallado del proceso de escritura de Kafka.

La Biblioteca Nacional ahora tiene cientos de cartas, manuscritos, diarios, cuadernos y bocetos de Kafka y su amigo y albacea literario Max Brod.

Los documentos llegaron a Israel hace dos semanas después de haber estado en una bóveda en Suiza durante décadas. Su llegada puso fin a una dura batalla legal de 11 años con bibliotecas alemanas y la familia de la difunta Esther Hoffe, secretaria de Brod.

Franz Kafka en 1906. (Dominio público)

Kafka le pidió a Brod, un escritor consumado, que quemara sus escritos después de su muerte, pero Brod los publicó. Brod dejó todo su archivo, incluidos los escritos de Kafka, a Hoffe, pidiéndole que se asegure de que lleguen a la Biblioteca Nacional. Sin embargo, ella mantuvo el archivo en su poder hasta su muerte, guardando parte de él en su apartamento en la calle Spinoza de Tel Aviv, pero guardando las partes más importantes en bóvedas en Suiza y Alemania.

 

Hace dos semanas, altos funcionarios de la Biblioteca Nacional abrieron cuatro bóvedas en la sede del Banco UBS en Zúrich y llevaron sus contenidos a Jerusalén. Los documentos, que llevaron en un avión en pequeñas maletas, incluyen tres versiones diferentes del borrador de la historia de Kafka «Preparativos para una boda en el campo», un cuaderno en el que practicaba hebreo, diarios de viajes, cartas y un folleto de pensamientos hasta ahora inéditos.

Escritos de Franz Kafka del patrimonio literario de Max Brod, (Biblioteca Nacional de Israel)

«Durante más de una década, la Biblioteca Nacional de Israel ha trabajado incansablemente para traer el patrimonio literario del prolífico escritor, compositor y dramaturgo Max Brod y su amigo más cercano Franz Kafka a la Biblioteca Nacional, de acuerdo con los deseos de Brod» dijo David Blumberg, presidente de la biblioteca.

«Después de ver el material que incluye el cuaderno hebreo de Kafka y cartas sobre el sionismo y el judaísmo, ahora está más claro que nunca que la Biblioteca Nacional de Jerusalén es el hogar legítimo para los documentos de Brod y Kafka», agregó.

Benjamin Balint, autor de «El último juicio de Kafka», un libro de 2018 sobre los aspectos legales y filosóficos de las disputas prolongadas sobre los manuscritos del escritor, dijo que la conferencia de prensa del miércoles concluye el tema.

«La más reciente decisión suiza representa no solo una decisión judicial, sino también una afirmación de lo que la Biblioteca Nacional estaba reclamando todo el tiempo – que Kafka, en virtud de ser un escritor judío, pertenece a Jerusalén, a la herencia cultural del pueblo judío», Balint le dijo a The Times of Israel.

Después de la muerte de Esther Hoffe en 2007, se llevó a cabo una amarga batalla por los bienes de Brod en los tribunales de Israel, Alemania y Suiza. La Corte Suprema finalmente dictaminó que pertenecen a la Biblioteca Nacional, una decisión que posteriormente también fue confirmada por tribunales de otros países.

«Todas estas decisiones judiciales no son solo decisiones judiciales, sino comentarios sobre la pregunta: ¿Quién es Kafka?», dijo Balint. «Esa es una pregunta que debemos hacernos cuando queremos determinar a dónde pertenece el legado de Kafka, una pregunta que finalmente se resolvió esta semana».

La mayoría de los manuscritos originales de Kafka se encuentran en la biblioteca de la universidad en Oxford, Inglaterra.

En la conferencia de prensa del miércoles, Stefan Litt, la persona responsable del archivo, presentó algunos de los manuscritos originales de Kafka, incluido un artículo en hebreo que escribió sobre una huelga de maestros en Jerusalén en noviembre de 1922. Kafka, que era conocido por haber estudiado hebreo hacia el final de su corta vida, probablemente escribió el texto sobre la huelga poco antes de morir de tuberculosis en Austria en 1924 a los 40 años.

No está claro si Kafka simplemente tradujo o copió un artículo periodístico sobre la huelga, o si él mismo lo escribió, dijo Litt.

Escritos hebreos de Franz Kafka de la herencia literaria de Max Brod presentados por la Biblioteca Nacional de Israel el 7 de agosto de 2019 (Raphael Ahren / TOI)

 

Fuente: The Times of Israel
Traducción: Consulado General H. de Israel en Guayaquil