Glamping: Una forma lujosa de acampar bajo las estrellas

La actividad acerca al turista a la naturaleza, donde palpa la belleza que ofrece ese Israel desconocido y lejos del bullicio de las ciudades.

Cabaña para huéspedes de Midbara, en Tzukim, en el Neguev.
Foto de Dafna Tal/Ministerio de Turismo de Israel.

¿Le gustaría que lo llevaran en helicóptero sobre el cráter natural más grande de Israel para asistir a una cena preparada por un chef alrededor de una hoguera, animada por un banda de músicos, para después ver las estrellas en el desierto antes de irse a dormir en una lujosa tienda de campaña, no sin antes tener una relajante sesión de yoga, y a la espera de un exquisito desayuno a la mañana siguiente?

¿O quizás hospedarse en un viñedo en el Golán con 30 amigos y familiares, aprendiendo a cocinar? ¿O preferiría un paseo en quad?

Glamping bajo las estrellas en Israel. Foto de Daniel Bear.

Estas son algunas de las experiencias que ofrece Glamping.co.il, una empresa de camping lujoso que fundó Itay Kadish Katz en 2012 mientras pasaba unos días en una tienda de campaña en un pintoresco valle israelí.

“Me levanté una mañana temprano y compré [el dominio] Glamping .co.il ahí mismo”, dijo Kadish Katz, que también es dueño de EasyCamp y Happy Glamper, compañías que se centran en distintos tipos de lujo y comodidad, que va de lo sencillo a lo sofisticado.

“Alrededor del mundo ya ha quedado claro que el siguiente paso en el turismo al estilo de Airbnb es el turismo basado en experiencias y eso es exactamente lo que ofrece el glamping”, explicó.

La palabra glamping es una combinación de glamorous y camping, que expresa la idea de acampar con lujos y comodidades.

Un grupo de huéspedes canta al calor de una higuera, Cortesía de Glamping Israel.

Glamping no es solamente hacer turismo basado en experiencias, sino mucho más. Permite conectar al turista con Israel de una forma más íntima y personal sin necesidad de complicaciones y también aleja al turismo de las ciudades y lo acerca a la naturaleza, que cubre una buena parte del país.

En pocas palabras, permite disfrutar la comodidad y la naturaleza al mismo tiempo.

El Ministerio de Turismo, conocido por sus llamativos anuncios protagonizados por guapos israelíes tomando el sol, le está pidiendo ahora a los turistas que visiten el desierto durante sus vacaciones.

“El proyecto Pop-Up Oasis, que terminamos en abril en cooperación con el Ministerio de Turismo, generó bastante movimiento”, dijo Kadish Katz de la campaña “Negev: La magia del auténtico desierto” y el concurso del mismo nombre en las redes sociales para atraer a turistas europeos al Negev.

Una de las ganadoras de éste fue Charline Wolff, estudiante alemana de biología de 24 años. El premio fue una estadía personalizada de cinco noches, que incluyó paseos en todoterreno, senderismo con guías, tours en Segway y la experiencia de ver las estrellas por la noche en el Parque Nacional de Timna, cerca de Eilat, además de viajes a Jerusalén y Tel Aviv.

Un asistente personal incluso le preparó un menú vegano.

A la der., Charline Wolff, ganadora del concurso Pop-Up Oasis junto a una amiga. Foto de Yonatan Keren.

Varias opciones para el turista

A no ser que gane un concurso, una noche de glamping para dos en Israel le costará al menos 2,000 shekels (560 dólares), dijo Kadish Katz. “Pero la verdad es que no hay límite para el costo”.

La comodidad es apenas una faceta del creciente mundo de los campings de lujo.

Las opciones para los turistas son varias: bungalós ecológicos, carpas al más puro estilo beduino y yurtas, o cualquier cosa con la que puedan soñar que ofrezca alojamiento cerca de la naturaleza o actividades mucho más detalladas que las que podría ofrecer una acampada tradicional. Todas tienen en común el estilo, la comodidad y las instalaciones.

Interior de un hotel ecológico de Desert Days, en Tzukim. Cortesía.

Hoteles ecológicos como los de Desert Days, en Tzukim, al oriente del Negev, y del Kibbutz Lotan, en el valle de Arava, en la misma región, van más allá de la comodidad y la naturaleza. En Lotan el huésped tiene la oportunidad de aprender sobre eco sostenibilidad en cursos de construcción, jardinería ecológica y abono natural.

Cada casita de Lotan está construida con materiales ecológicos y sostenibles, y tiene un inodoro de compostaje. La zona, conocida por la agricultura y por ser ideal para la observación de aves, ofrece apacibles vistas de las montañas y está apenas a media hora de Eliat.

Otra opción pueden ser las yurtas de Amirim, a las afueras de Safed, o Tzfat, en Galilea. Ofrecen un entorno más moderno y se pueden hacer reserva a través de Internet en páginas de Airbnb ybooking.com. Desde ellas se pueden observar las estrellas también.

Los más tradicionalistas pueden ir a Shayarot, un campamento de estilo beduino que ofrece tiendas de campaña comunes, cabañas con aire acondicionado equipadas con cocina o hasta un pedazo de tierra entre dos palmeras. Cualquiera que sea lo que escoja, tendrá una ducha de agua caliente, inodoros y fuentes de refrescante agua potable.

“A los israelíes les encantan las actividades al aire libre –acampar y hacer senderismo- pero también les gusta sentirse especiales. El glamping les ofrece ambas opciones”, dijo Dror Guriyon, de Silent Arrow, una lujosa zona para acampar en Mitzpe Ramon que atrae a mochileros de todo el mundo. Allí los huéspedes pueden arreglar por adelantado clases de tai chi y de tiro con arco.

Silent Arrow, en Mitzpe Ramon. Cortesía.

Rinat Bashan, de Desert Day, agregó: “[El glamping] ofrece la posibilidad de sentirse unido a la naturaleza y a la tierra en medio del desierto pero, por otro lado, también disfrutar de una cómoda cama, una ducha de agua caliente, una cocina completamente equipada, hamacas y leña. Mantenemos la sencillez y trabajamos siempre con materiales naturales y de la zona, y dejamos así que la naturaleza esté siempre presente y llegue al corazón”.

Las cabañas, que son ecológicas, y los alojamientos de estilo beduino de Bashan están fabricados con materiales sostenibles como lodo, paja y piedra.

Hoguera frente a una tienda. Foto de Daniel Bear.

 

Fuente: Israel 21C