Ojo Mágico: la tecnología revolucionaria de OrCamabre un mundo completamente nuevo para los discapacitados visuales

Amnon Shashua y Ziv Aviram, los fundadores de Mobileye, una de las mayores empresas de Israel adquiridas por Intel por $15.300 millones por su innovador sistema de asistencia al conductor basado en la visión, también han estado avanzando en otro producto asistencial basado en la visión, que Aviram dijo a Reuters hace unos meses “tiene el potencial de ser aún más grande”.

El producto es tan apreciado, de hecho, que la compañía, OrCam, fue valorada en $1 mil millones en febrero, luego de completar una ronda de financiación de $30.4 millones que elevó su monto total a $130.4 millones. Todo esto para un dispositivo portátil del tamaño de un dedo que puede sujetarse discretamente a anteojos o gafas de sol. Ha habido varias versiones del dispositivo, con MyEye haciendo su debut en 2011 y MyEye 2.0 lanzado el año pasado.

Es un cambio radical para los discapacitados visuales que desean poder moverse libremente haciendo tareas cotidianas sin llamar la atención a sí mismos, dice el Director de Medios y Comunicaciones de OrCam, Rafi Fischer.

La compañía con sede en Jerusalén está “devolviendo independencia al usuario”, le dice Fischer a NoCamels.

Rafi Fischer de OrCam usando los MyEye 2.0

“Este es el dispositivo de visión artificial más avanzado del mundo para personas ciegas, con deficiencias visuales y dificultades de lectura”, agrega.

Además de ser reconocida como una tecnología de visión revolucionaria por líderes de la industria, inversionistas, medios y usuarios de productos, la compañía también fue la Homenajeada de los Premios de Innovación CES para Tecnología Accesible en el prestigioso Consumer Electronics Show (CES) internacional en enero. También fue el ganador 2018 en línea de la competencia Last Gadget Standing (el último dispositivo en pie) en esa feria. NoCamels presentó a OrCam como una de las nueve “startupssuperhéroes” de 2017.

OrCam estrenó el MyEye 2.0 de segunda generación en diciembre de 2017, después de comprimir el MyEye original, que tenía el tamaño de un teléfono inteligente y que incluía un cable, unidad principal y unidad base, en un dispositivo pequeño, compacto e independiente. El dispositivo más nuevo tiene una cámara en la parte delantera y un altavoz en la parte posterior. Después de pegarlo con un imán al costado de las gafas o lentes de un usuario, el dispositivo alimentado por IA incorpora una visión de computadora y aprendizaje automático pioneros para leer textos impresos de libros, periódicos, etiquetas de productos y menús de restaurantes. El dispositivo está motivado por gestos, dice Fischer, por lo que el usuario solo tiene que señalar la pieza de texto para activar el dispositivo o extender la mano para detener el audio de la lectura.

“Este es el único dispositivo de tecnología de asistencia en el mundo que responde a gestos intuitivos”, dice Fischer, pero si no usa el gesto de la mano para detener el texto, “puede dejar el texto, alejarse, y OrCam seguirá leyendo”.
Con su tecnología de lectura de caracteres ópticos y su software de visión artificial,MyEye 2.0 puede llevar a cabo tanto reconocimientos de texto y como faciales. El reconocimiento de voz es una funcionalidad futura del dispositivo, que se encuentra actualmente en desarrollo, según la compañía.

La división de I + D de OrCam también ha establecido un algoritmo de reconocimiento facial único e innovador que puede distinguir caras cuando el usuario lo programa. En otras palabras, explica Fischer, distinguir a un hombre, mujer o niño es parte de las capacidades de aprendizaje automático del producto. Reconoce a la persona que está parada frente al dispositivo cuando el usuario lo solicita. El usuario simplemente tiene que mirar a esa persona, tocar el dispositivo para que pueda tomar una foto de la persona, decir el nombre de la persona, y la próxima vez que se pare cerca de la persona, el dispositivo evocará la imagen y también lo reconocerá. Los usuarios pueden programar hasta 100 caras en el dispositivo.

Toda la información que está programada en el dispositivo MyEye permanece en el dispositivo. Todo está fuera de línea, explica Fischer, y no se transfiere nada al almacenamiento en la nube para que se procese, por lo que no hay problemas de privacidad de los datos.

Una de las características más nuevas de esta actualización de MyEye es que puede reconocer productos basados en el escaneo de códigos de barras de los EE.UU. para ayudar a los usuarios a realizar tareas de compra. El dispositivo tiene una base de datos de códigos de barras precargada que tiene cientos de miles de códigos de barras. Además, hasta 150 de los productos favoritos del usuario, desde supermercados hasta tarjetas de crédito, pueden almacenarse en un proceso similar al almacenamiento de caras.

Otras funciones únicas incluyen la identificación del color y la indicación de la hora levantando la muñeca como si estuviera mirando el reloj, incluso si no está usando uno. El dispositivo intuitivo de texto a voz, que saca palabras de una pantalla o página de computadora y las convierte en audio, está disponible en 25 países y en 15 idiomas.

El producto, que cuesta alrededor de $4,500 en los Estados Unidos, “el precio de un audífono de rango medio”, dice Fischer, “viene con una unidad principal y cargador y tiene un volumen que se puede ajustar para que solo el usuario pueda escucharlo”.

Los fundadores de OrCam: Amnon Shashua y Ziv Aviram. Cortesía

“La gente nos dice que ‘si va a parecer ridículo, no voy a usarlo’. Ya estoy en desventaja. No voy a parecer un tonto, encima de eso”, dijo a NoCamels el año pasado el Dr. Yonatan Wexler, vicepresidente ejecutivo de investigación y desarrollo de OrCam.

Según la compañía, los israelíes que están registrados como legalmente ciegos pueden recibir un subsidio del gobierno de hasta la mitad del costo.

“La tecnología es interminable”, dijo Aviram a Reuters en febrero luego del lanzamiento de MyEye 2.0.

La compañía pronto espera expandirse en un mercado para aquellos que sufren de dislexia o fatiga mientras leen.

 

Traducción: Consulado General H. de Israel en Guayaquil