Estudio de la Universidad de Tel Aviv augura esperanza para pacientes con cáncer de páncreas

Investigadores encuentran un patrón genómico típico de los sobrevivientes a largo plazo; desarrollan un ‘taxi’ de nano partículas que entrega supresores de tumores directamente al tejido canceroso

Una imagen ilustrativa de un paciente con cáncer y goteo de perfusión.
(CIPhotos, iStock de Getty Images)

Un estudio de la Universidad de Tel Aviv que intenta descubrir qué hace que algunos pacientes con cáncer pancreático tengan más probabilidades de sobrevivir a la mortal enfermedad que otros, esperan usar los resultados para desarrollar un eficaz cóctel de medicamentos para combatir el agresivo cáncer así como otros tipos, dijeron los investigadores .

El estudio, que fue publicado el martes en Nature Communications, fue dirigido por la profesora Ronit Satchi-Fainaro, Presidenta del Departamento de Fisiología y Farmacología en la Facultad de Medicina Sackler de TAU.

El cáncer de páncreas se encuentra entre los cánceres más agresivos conocidos hoy en día. La abrumadora mayoría de los pacientes con cáncer de páncreas sucumben dentro del año posterior al diagnóstico.

“A pesar de todos los tratamientos que ofrece la medicina moderna, alrededor del 75 por ciento de todos los pacientes con cáncer de páncreas mueren dentro de los 12 meses del diagnóstico, incluidos muchos que mueren en tan solo unos meses”, dijo Satchi-Fainaro.

“Pero alrededor del 7% de los diagnosticados sobrevivirán más de cinco años”. Buscábamos examinar qué distingue a los sobrevivientes del resto de los pacientes”, dijo. “Pensamos que si pudiéramos entender cómo algunas personas viven varios años con esta enfermedad tan agresiva, podríamos desarrollar una nueva estrategia terapéutica”.

El equipo de investigación examinó células de cáncer de páncreas y descubrió una correlación inversa entre un gen que promueve el desarrollo de cáncer y un supresor del cáncer. Los niveles de miR-34a, un supresor tumoral, eran bajos en modelos de ratones con cáncer de páncreas y modelos de células humanas, mientras que los niveles de PLK1, un oncogén conocido que aumenta el desarrollo de las células cancerosas, eran altos. Sin embargo, los pacientes que superaron las expectativas (los llamados sobrevivientes a largo plazo) tenían una composición genética completamente opuesta: tenían niveles más altos del supresor tumoral y niveles más bajos del gen PLK1.

Los investigadores validaron sus hallazgos con muestras humanas en el Centro Médico Sheba, Tel Hashomer en Ramat Gan y luego con una cohorte más grande de muestras en la Universidad de Maryland. Un perfil de ARN y análisis de muestras tomadas de pacientes con cáncer de páncreas mostraron el mismo patrón genómico encontrado anteriormente en modelos de ratón y humanos de cáncer de páncreas.

“Esto nos dio una idea clara de los objetivos para el desarrollo de la terapia”, dijo Satchi-Fainaro en una entrevista telefónica. “La idea es tratar de ‘reeducar’ las células pancreáticas para inhibir el gen PLK1 y sacar, ayudar a expresarse, el gen miR-34a”, con el objetivo de retrasar el desarrollo de la enfermedad y prolongar la vida de pacientes.

Suprimiendo lo malo, impulsando lo bueno

En una segunda etapa de la investigación, los científicos idearon una nueva nano partícula que puede administrar selectivamente material genético a un tumor, sin efectos secundarios para los tejidos sanos circundantes.
“Diseñamos el nano transportador para entregar dos pasajeros: el miR-34a, y un pequeño ARN interferente (siRNA) que silencia al PLK1”, dijo Satchi-Fainaro. “La nano partícula inteligente sabe cómo encontrar el cáncer de páncreas y liberar su carga que silenciará al PLK1 y ayudará a expresar el miR-34a”.

“La nano partícula es como un taxi que transporta a dos pasajeros importantes”, explicó. “Muchos protocolos de oncología son cócteles, pero los medicamentos generalmente no llegan al tumor al mismo tiempo. Pero nuestro ‘taxi’ mantuvo a los ‘pasajeros’ – y al resto del cuerpo – seguros durante todo el recorrido, apuntando solo al tejido tumoral. Una vez ‘estacionado’, una enzima presente en el cáncer de páncreas causó que el portador se biodegradara, permitiendo que la carga terapéutica se liberara en la dirección correcta: las células tumorales”.

Internalización celular de nanopartículas que transportan secuencias de interferencia de ARN a células de cáncer de páncreas (marcadas en verde con un núcleo marcado en azul). Imagen tomada por Hadas
Gibori de TAU usando un microscopio confocal. (Cortesía)

Para validar sus hallazgos, científicos inyectaron las nuevas nano partículas en ratones con tumor pancreático y observaron que al reequilibrar estos dos objetivos, aumentando la expresión de uno y bloqueando el del otro, prolongaban significativamente la supervivencia de los ratones.

“Logramos cambiar la firma genética de las células de cáncer de páncreas e inhibir el gen del cáncer y aumentar la supervivencia de los ratones”, dijo. “Afortunadamente, esto conducirá al desarrollo de nuevos medicamentos que aumentarán la supervivencia general de los pacientes con cáncer”.

El estudio también fue realizado por Hadas Gibori y la Dra. Shay Eliyahu, ambos del laboratorio multidisciplinario de Satchi-Fainaro, en colaboración con el Prof. Eytan Ruppin del Departamento de Ciencias de la Computación de TAU y la Universidad de Maryland y la Prof. Iris Barshack y la Dra. Talia Golan de Centro Médico Sheba, Tel Hashomer.

La investigación para el estudio fue financiada por el Consejo Europeo de Investigación, el Centro de Investigación de Biología del Cáncer de la Universidad de Tel Aviv y la Fundación de Ciencia de Israel.

 

Traducido: Consulado General H. de Israel en Guayaquil